12 jul 2014

Maquinaciones

En qué punto nos convertimos en el público silencioso que se divierte morbosamente una cacería callada de recuerdos y nos volvemos centinelas estoicos mientras dejamos que los actores del escenario subestimen nuestra participación en la obra y nos tomen por producción más que por otro ente dramatúrgico…

Me siento líquido, me siento relegado a las butacas mientras observo el universo moverse y conspirar ¿Debería reírme? Si me rio, la broma no es para mi, los engranajes bien engrasados del destino han comenzado a girar sin control y ahora ya no hay quien los pare, Quizás si meto la mano entre las piernas de la suerte pueda detener el mecanismo… pero no, quiero ver en que acaba todo esto y reírme mientras otra más toma asiento en el olvido.

Ella… El, Ellos, se deslizan entre sombras nocturnas y ojos callados buscando un momento y un lugar para hacer el amor y a mí me arde la garganta, supongo que no puedo con la sed de sangre, me reseca terriblemente el orgullo.

El doctor me reviso esta mañana y el pobre hombre término por echarme del consultorio cuando se dio cuenta que su Estetoscopio no estaba descompuesto -¿Cómo puede vivir sin corazón?- Seguramente es lo que pensara el bastardo cuando coma su pan tostado y lee el periódico en el desayuno pero tendrá toda una vida de pesadillas con mi rostro…


Aquí estoy riéndome de todo, de ella, de él, de mi esperando ver el desenlace… yo no lastimo a la gente pero mi presencia los obliga a matar la poca conciencia que les queda, el día que se opongan a hacerlo, el día que sean más fuertes que mis corrosivas tácticas de entretenimiento, ese día sabré que he encontrado la cadena que hace años se rompió y quien sabe quizás hasta saque mi corazón de aquel lugar perdido para volverlo a perder.

21 ene 2014

Conquista a la muerte con tinta y no con tus labios

Una madrugada sin estrellas, sin luna, ella se canso de cosechar almas, se puso un vestido de fiesta y me invito a desayunar, me hablo de los libros quemados de Alejandría, de la decadencia de roma, de los ritos griegos donde la carne y el placer eran vehículos para llegar al paraíso.


Comimos risas y miradas. -¿Dónde has puesto las llaves de tu corazón? Me susurro al oído mientras me besaba la mejilla para despedirse, yo le sujete los codos y la acerque a mi –Las he guardado donde tú has colgado la hoz-  se separo de mi, inquietada busco leerme los ojos y cuando los encontró me sonrió. –Eres un tonto. Y suspiro resignada. –Eres la muerte ¿Qué esperabas?... ¿Que nos sentáramos en la misma mesa sin coquetearte? ¿Qué no buscara conquistar a la muerte como todos aquellos antes de mi? Yo no soy Orfeo ni Ulises, no soy un campeón ni un guerrero, ni un artista… No quiero que seas mi musa ni mi puta… solo quiero que me ames como yo te temo. Ella frunció sus labios y con un gesto materno me acaricio la cabeza revolviéndome el pelo con sus dedos. –Te amo como amo a los que sin tiempo han cincelado sus nombres en mis huesos, te amo como amo al desvalido, al enfermo, al viejo… te amo con piedad. Me eche hacia atrás tambaleándome y busque una silla para reconfortar mi corazón. –De todas mis ilusiones no creí que tú serias la que me rechazara. –Creer nunca ha sido lo tuyo. Dijo con pomposidad mientras caminaba hacia la puerta. –¡Espera! Entonces… ¿Qué es lo mío? –Yo soy tuya como tú lo eres de mi lista, si quieres ver mi piel y besar mis labios hazlo en tus letras, enamórame en tus delirios, tómame en tus sueños y cuando tus iguales me identifiquen en tu nombre y teman mi beso a través de tus pesadillas, entonces, solo entonces habrás crecido lo suficiente como para tomar mi mano y yo orgullosa les diré a los dioses, “este hombre ha conquistado a la muerte”.

20 ene 2014

Engargolado

He pasado mi vida esperando el momento adecuado para escribir sobre ella, buscando un sitio, una musa, unos kilómetros de distancia, he pasado mi vida de fracaso en fracaso sorteando las ganas y el deseo con nimiedades absurdas, consolándome con soledades alcohólicas y vidas baratas en formato digital.

He pasado el tiempo esperando que me hables, que me llames y me preguntes como me va, pero de tanto esperar me han salido raíces espinadas en el alma, senderos de dolor que me han arraigado a este maldito (y bendito) lugar, donde presiento moriré en desdicha.


Sin embargo siempre he intentado escapar del dulce abrazo del destino, ya sea ignorándolo o huyendo a paradisíacos lugares donde al regresar se me mueren un poquito más los sueños, ahora solo queda aceptarlo, dejarme llevar por el olor a olvido que brota de estas calles, dejarme seducir por sus faroles ingratos que brillan de ausencia, es una lástima ser una lastima, pero fue divertido, al menos lo intente… "Buen Juego Aleister" -nunca tuviste las llaves de esta cárcel por que sus paredes eran de viento y melancolía, bienvenido al fin del mundo… quédate a cenar con nosotros.-

23 ago 2013

Ni quiera encuentro la parte que más me duele



Texto: Alejando Páez Varela

Del libro-disco "Paracaídas que no abre"

Editorial Almadía


Ni siquiera encuentro la parte que más me duele. No serán los riñones, seguro, ni el hígado ni la boca del estómago ni la cabeza ni los pulmones. Será otro lugar. Nada más cierro los ojos y me llegan agujas por todos lados, en cada centímetro. Nada más me doy un tiempo para pensar y se me atora la matraca del cerebro. Sólo tengo que apagar la luz de la recámara y los ojos se me vuelven de gato y veo, veo mucho, en el techo y en la almohada, en las patas del buró y en la lámpara, y me lastimo.




Qué pena ir al médico con estos padecimientos que no tienen verbo ni predicado. Ubico, para mi historial clínico, cabellos cortos y largos, labios pintados y desmanchados, risas y tristezas y malos sabores. Qué espectáculo voy a dar en una sala de espera junto a los otros que tendrán enfermedades que sí valen la pena. Me duele todo y no encuentro de qué quejarme. Me arde todo y no tengo de qué dolerme, en específico.




Si llego a consulta, le diré al médico que me duele un último tramo del abecedario: Margarita, Mariana, Mireya, Mónica, Nancy, Nadia, Patricia, Rocío, Sandra, Tania, Valeria. Me dirá, para ayudarme, que me toque una parte del cuerpo y la describa. Me dirigiré a él con la misma fórmula, aunque alternada: Adriana, Alejandra, Alicia, Ana, Baba, Cecilia, Clara, Diana, Dinora, Fernanda, Gabriela. O brincaré al arbitrio en mi expediente. A la ele, por ejemplo: Laura, Leticia, Lola. Y aún así, no encontraré la parte que más me duele. Los riñones no son, seguro; ni el hígado ni la boca del estómago ni la cabeza ni los pulmones. Será otro lugar.




Si voy al médico, mejor le diré que me duele todo: el haber nacido, por ejemplo. El ser feliz y ser amargo. Le explicaré, expediente en mano, que tengo un patrón de conducta que me encasilla, seguro, en alguno de tantos males. Que duermo despierto. Que me casé con los moscos y las alergias para no soportarlos. Que renazco por las mañanas y en la noche me vuelvo el diablo. Que lamento estar escribiendo a estas horas porque tantos pizarrones y marcadores y lápices y post-its y cigarros no pueden ser saludables. Le diré que no encuentro en dónde me duele y me caen agujas de todos lados.

18 jun 2013

Un paseo con Carla Morrison - Aprendiendo a Aprender

Estaba procrastinando mi vida pasando uno tras otro los videos que me daba el You Tube como recomendación a lo que acabas de ver, que repente me di cuenta que los de Carla Morrison daban ya una leve mayoría y pensé ¿Cómo y desde cuando escucho a Carla Morrison? Vaya ni siquiera yo puedo reconocer el porqué pero si puedo reconocer el por quien, Una amiga que me gustaba a la cual le empecé a coquetear por el 2007, para el 2009 ya éramos muy buenos amigos y fue por esa época donde la programación del Canal 11 emitía “Soy tu fan”, una serie muy “wapachosa” que tocaba la vida común de unos jóvenes de mediana edad, sus derivados problemas amorosos y de cada acontecer. Total yo no conocería la dichosa serie si no fuera porque mi amiga se intereso en el soundtrack de la serie, yo queriéndome lucir bien le dije que me buscaba el soundtrack y se lo pasaba en un disco, lo hice, pero después ya no solo era el soundtrack de la serie lo que le interesaba si no la misma serie y para tener algo de qué hablar pues también empecé a verla. Allí me tenían cada jueves creo, sentado en el sillón a las 8 o 9 de la noche buscando el canal para verla. Tengo que decir que algunas canciones del soundtrack nunca me gustaron como “Espero que te acuerdes de mi” de la Agrupación Cariño, aún ahora veo el sountrack y solo reconozco a tres artistas de los cuales sigo escuchando sus canciones, de Carla Morrison venían dos, “Lagrimas” y “Esta Soledad” canciones que en la serie se desataban cuando los personajes tenían fuertes experiencias emocionales, canciones que se convirtieron en las favoritas de mi amiga (cabe resaltar que ella era algo depresiva) y por lo tanto en las mías también, y siendo las dos de una misma artista comencé a investigar más y bajarme el disco completo para oír otras de sus canciones, su álbum consistía en “Buena Malicia” las dos de “Soy tu fan”, después “Nunca me dejes”, seguido del cover de Ramon Ayala “Tragos de Amargo Licor”, “Sintonías” y para finalizar “Valentina”.

En lo particular me quedo con Buena Malicia y esta soledad, Carla Morrison se hubiera convertido en el capricho de una semanas si no fuera que por esa época rompí con mi novia y esas canciones se me clavaban como agujas, les tome cariño, me identificaba bastante con sus letras que hasta creía saciaban el dolor de la perdida y me enganche con Carla Morrison.

Sobre aprendiendo a aprender

El disco en lo particular llama la atención por su necesidad expresiva, con ritmos tranquilos y depresores que hacen contraste con el timbre de la chica, poseía la fuerza emotiva de una relación conflictiva, canciones que me evocaban recuerdos y helaban, el disco lo supongo un experimento creativo, en la portada tenemos a una Carla vigorosa, delgada, usando un toque de sensualidad y misterio que podía llegar ser sumamente llamativa e interesante en un ambiente iluminado contrastando rotundamente con lo emocionalmente oscuro del disco.


La edición de lujo salió poco después del impacto de Carla en la serie de televisión, que supongo tuvo que hacer que el material fuera más gordo ya que “Aprendiendo a aprender” fue un EP sencillísimo del cual no creo que se esperara una fuerte demanda, así que para solucionar la falta de rolas se lanzo el otro, retocado por la disquera y la reciente fama de la niña.

La versión De lujo
La Segunda versión del disco contiene siete tracks más, “Pan Dulce”, “No viniste” (cover de Natalia la Fourcade), “Paloma Negra”, “Como es”, “Una Salida”, “Buena Malicia”, “Amor Burdel”.
Mis canciones

Buena Malicia
Quizás sea mi favorita de este disco, la rola interactúa con el clásico “Me haces mal pero lo necesito”, la necesidad de ausencia en un relación, la culpa intima y satisfactoria que otorga el sentimiento de ser reprendido, bendito masoquismo sentimental.

Esta Soledad
La califico de dura, emocionalmente incisiva, la interpreto como un himno de guerra, la letania que se dicta un persona cuando se da cuenta que está sola, pero que sigue de pie, también puede tomarse como un andar penoso que surte más como castigo a como redención, al final el tope siempre será el fondo.

Por ahora les dejo el disco completo en mi Skydrive para que lo descarguen le echen un oído y me digan que les pareció, esta ha sido la primera parte de mi paseo con Carla, luego nos echamos otra vuelta con ella.

11 abr 2013

Miedo


No es malo tener miedo, lo malo es dejar que el miedo domine tu vida porque entonces no tendrás vida, sólo miedo.

Hay momentos en la vida en que una sola decisión, en un sólo instante, cambia irremediablemente el curso de las cosas... Cuando decides disparar a alguien... Cuando decides quererla o no quererla... Cuando decides tirar para adelante... Cuando decides mentir, traicionar, ocultar o cruzar la línea... Esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro... o inundarlo de luz... Podrá hacer de ti un héroe o un criminal... Podrá llevarte al cielo o al infierno... Pero siempre será un lugar desde el cual no podrás volver atrás...

Los sueños se rompen en pedazos cuando se topan de frente con la realidad, porque la realidad, a menudo es radicalmente distinta a como uno cree que es.
Las personas no siempre son lo que aparentan ser, ni las relaciones, ni mucho menos los sueños. Y esa realidad es la que se encarga de poner a cada uno en su sitio. Lo que uno cree que es negro, puede ser blanco, y lo que uno cree que es blanco, probablemente sea de todos los colores del arcoiris. Uno sabe como empiezan las cosas, pero nunca saben cómo van a terminar.

Hoy tengo miedo de mí, de mi futuro, de mi pasado

El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezca, los miedos son tan personales y tan diferentes…como pueden serlo todas las familias del mundo.
Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo, hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser,

Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables a lo que les pasa a los demás y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido, como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca.

Dicen que la felicidad es la ausencia del miedo…y entonces….me he dado cuenta de que….últimamente yo ya solo tengo miedo.

El amor es un salto al vacío y para que todo funcione bien después del primer beso, de la primera caricia o del primer destello de luz que nos revela su sonrisa, hay que tener siempre los pies en el suelo. Pero creo que yo nunca he tenido los pies en el suelo, siempre he vivido pensando en el momento y eso da mucho más vértigo, pero la caída siempre es peor.
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Me he cansado de vivir buscando, de necesitar un cable a tierra, una voz de orden en mi vida, unos brazos que me cachen cuando caiga en el abismo de la locura. Ahora viviré de mi miedo, con el miedo y para mi miedo, de él saciare la sed de las rosas de mi tumba, seré mi miedo y con la voz de la soledad cantare la canción del fin de los tiempos.

Si todo arde jamás sentiremos frió.

7 abr 2013

Despedida


Hola... Esto te parecerá un poco raro, pero bueno. Es que, estás tan cerca siempre, pero tan lejos. Aún tengo guardado el palito del helado que te comiste un día conmigo, y la película de zombies que me regalaste una navidad, y el cigarro que me obsequiaste una noche en un bar, ese cigarro que tanto significaba para ti... sabes también tengo un mechero que te robe a escondidas (de esos que no saben fallar). A veces lo enciendo... y cuento las horas que me faltan para volver a verte, y pienso en que te voy a decir y que voy a hacer para que te enamores de mi. 

Quizás te diga; "Quiero que sepas que cuando estés triste yo lloraré contigo, y que cuando seas feliz, pues que me reiré contigo. Y que aunque pasen mil años, yo siempre voy a estar esperándote. Siempre." 


Después tacho las palabras de mi mente, me suenan muy sencillas y la verdad es que lo que siento por ti no lo es y me huyo todos los días a la misma banca, del mismo jardín para ver si atrapo tu recuerdo, tu olor, tu sonrisa y cada vez que lo hago te descubro allí, sentada conmigo charlando como cuando eramos más jóvenes... y pienso en por que nunca te he dicho nada de esto a la cara.


-Porque no hay nadie en este mundo que te quiera tanto como yo, nadie, y me da un miedo atroz perderte, tanto que tolero que otro te coma a besos y seas feliz... aunque no sea yo quien te provoque tus sonrisas... pero si quien las valore más que a su vida.